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la Ley 657

 
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LEY 100: desastre anunciado

Se afirma que la ley 100 es una copia del sistema chileno o del americano conocido como HMO. Al referirse a la ley 100 de habla de "política social neoliberal aplicada a la salud". Médicamente se hablaría "de neoplasia maligna metastásica del sistema de salud" pues se comporta como cáncer, contaminando y destruyendo todo a su paso, desde los principios éticos y morales de la Medicina, hasta acabar con el enfermo y los profesionales de la salud.

Inicialmente se pensó que la medicina particular desaparecería, pero parece que esto será temporal. Se han encarecido desaforadamente los costos de la salud, pues el afiliado al POS debe pagar doblemente por el inútil y peligroso "servicio de salud obligatorio", cuya calidad es tan deficiente, que los afiliados deben acudir al médico particular para obtener resultados y las únicas excepciones ocurren cuando los afectados deciden hacer algo al respecto.

Es increíble pero aún existe gente que aún no se ha percatado del engaño. Aunque se habla de un POS (plan obligatorio de salud) con cobertura total, se reconoce que esto es una farsa, pues se deja la posibilidad de obtener un plan engañosamente denominado "complementario", que de complementario no tiene nada, pues si se desea asistir a un servicio médico de calidad, el POS no responderá ni total ni parcialmente (excepto que se sigan nuestras indicaciones). Por ello no puede hablarse de plan complementario, sino de plan paralelo.

Y la Medicina Prepagada está destinada a desaparecer para ser reemplazada por el POS pues  las tutelas y procesos contra las EPS han obligado a éstas a responder, al menos en parte. En cambio, en cambio los afiliados a prepagada tiene que conformarse gracias a la letra menuda de sus contratos.

En el plan obligatorio de salud se han interpuesto toda clase de obstáculos para que el afiliado lo utilice: se habla de coopagos, cuotas moderadoras, largas colas, tarifas por diagnóstico, restricción en el acceso a servicios especializados, presupuestos irreales, medicamentos restringidos, ausencia de planillas, cierre de hospitales, aumento de cuotas moderadoras y de aportes, etc. 

Quienes proveen servicios de alta calidad se abstienen de atender los servicios del POS, al menos prestando su nombre. Y la prueba es la diferencia de atención entre el POS y un paciente particular. 

Únicamente se comprometen a atender el plan complementario, el cual ya es también inútil para el enfermo pero les representa más ingresos a los proveedores.

 Igual sucede con los laboratorios clínicos, con los expendedores de medicamentos, con los médicos y demás profesionales de la salud, etc.

Ya, el  no prestar servicios al POS es garantía de  idoneidad, ética,  calidad y responsabilidad. 

Me comentaba informalmente uno asistente al Congreso de Ciencias Sociales y Medicina, llevado a cabo del 8 al 12 de abril de 1995 en Atibaia, Brasil, que el efecto del modelo neoliberal en los servicios de salud no ha sido bueno para el beneficio del pueblo, pues su cobertura estaba disminuida y se cobijaban únicamente los servicios más simples, debiendo el enfermo conseguir su salud por intermedio de terceros. Mencionaba el considerable encarecimiento de mantener la salud, y el descontento generalizado en todos los profesionales de la salud. Igual sucede en Colombia.

Invitamos a todos los profesionales de la salud a que se abstengan de adscribirse al Plan Obligatorio de Salud (POS) y en general a cualquier intermediario,  evitando así el ser explotados y humillados. 

Si queremos que nos respeten nuestros derechos, debemos unirnos y hacerlos valer efectiva y persistentemente. Si no lo hacemos así, tendremos que dedicarnos a profesiones más respetadas y rentables y que requieren menos, o incluso, ningún estudio (como legislar para crear Leyes como la Ley 100 )

Modificado de Investigaciones Médicas, #68. Abril 24 de 1995