Medicina Prepagada y la ingenuidad de sus
afiliados
Eventualmente me piden que recomiende un médico adscrito a Medicina
Prepagada. Cuando suministro una recomendación profesional lo hago a
conciencia e insisto en que asistan una consulta particular, sin importar que
el médico esté o no adscrito a Prepagada, pues sé que
el paciente particular siempre recibe mejor atención pues no se ahorrarán
recursos, ni tiempo, ni se estará restringido a los listados de las
prepagadas. Estoy seguro que al solicitar una cita usted debe haber
escuchado la pregunta del millón: "Particular ..... o de empresa
....?". Ha imaginado el motivo de tal pregunta?
Y la respuesta que escucho invariablemente a mi recomendación
es: "Por
que pagar por una consulta particular, si tengo mi EPS o mi Prepagada?"
Mas de veinte años de ejercicio profesional me han enseñado
algo muy importante:
"Para qué
desperdiciar dinero en Medicina Prepagada si con mucho menos de
lo que desperdiciaría anualmente en ella, obtendría mucha mejor
atención incluso en una EPS? "Siga nuestras indicaciones
al pié de la letra y obtenga excelente atención
de su EPS, |
Un seguro voluntario con una buena compañía garantizaría
mejor atención, con libre escogencia y menos restricciones. Y
de la calidad, ni hablar. No hay comparación. Para comenzar, pasamos
de consultas de 6 minutos en Prepagada y 2 minutos en EPS con "bonito"
o cuota moderadora, a una hora de examen durante
la cual el paciente es el rey, incluso con el mismo médico, pero en
mejores condiciones para ambos. Usted será remitido a los mejores
laboratorios cuyos resultados si demostrarán sus afecciones y se le
formularán los mejores tratamientos. Y naturalmente usted obtendrá
lo que buscaba: Salud.
Y si deseara "sentir la seguridad " de tener atención
médica en caso de una enfermedad muy grave, que no pudiera costear? Use
el plan obligatorio.
La medicina
prepagada no le suministrará la atención requerida en caso de
enfermedades realmente graves (lea la letra menuda del contrato).
Mientras, el plan obligatorio debe responder por todo ya sea siguiendo nuestras
recomendaciones, o si está realmente
molesto y prefiere interponer tutela o demandar con abogado. Y
tiene buenas oportunidades de ganar, a menos naturalmente que decida
usar los servicios de abogados prepagados que ya comienzan a aparecer.
La medicina prepagada mientras viola el código de ética
médica pretende hacerle creer que obtiene un servicio de salud ético
y confiable. He aquí un ejemplo sorprendente, al menos para mí,
que únicamente ejerzo la medicina particular:
Hace algún tiempo debido a una enfermedad coronaria de un familiar,
permanecí largas horas en la unidad de hemodinamia de una reconocida clínica
de Bogotá. El hemodinamista encargado fue compañero de colegio y
muy amablemente me invitó a conocer la unidad.
Mientras lo acompañaba, escuché una acalorada discusión
entre los familiares de un paciente y sus médicos. El enfermo estaba
afiliado a una conocida compañía de medicina prepagada y requería
una angioplastia (cirugía reconstructiva de los vasos coronarios) con
colocación de una malla de refuerzo, con costo de cuatro millones de
pesos ($4.000.000), 2 días de permanencia en la clínica e
incapacidad de una semana.
La compañía de Medicina prepagada no le reconocía
la angioplastia pues alegaba que la malla era una prótesis y el
contrato especificaban claramente que no reconocían prótesis ni
gastos de ellas derivados. Sin embargo ofrecían pagarles totalmente
el método de tratamiento antiguo por valor de veinte millones de pesos
($20.000.000) consistente en una cirugía de corazón abierto,
con grave riesgo, 8 días como mínimo de hospitalización, un
mes a lo menos de incapacidad y severo dolor durante su convalecencia.
Durante dos días fui testigo de las discusiones entre los médicos
y los familiares del paciente. Los médicos, con toda honestidad y ética
insistían en que el paciente se practicara el tratamiento indicado que
era el más seguro, eficiente y económico: La angioplastia con
colocación de la malla. Pero los familiares insistían en la cirugía
que aceptaba pagar la prepagada, pese al riesgo. El enfermo y sus familiares se
enojaban con los médicos por su insistencia y los culpaban por querer "sacarles
plata".
Alcancé a escuchar en el ascensor a uno de los familiares decir mas o
menos lo siguiente: "Es que esos ?@$%&&%$^& médicos están
amangualados con la ^$^#$#@$**^ prepagada y seguramente les pagan para que
les ayuden a no respondernos". Me ofendió mucho ese comentario,
pues sabía lo que sucedía, conocía la honestidad y buena
voluntad con que obraban los médicos, pero de nuevo, que podría
yo contestar? Tuve que callar, de la misma forma en que callo después de
recomendar asistir a una consulta particular en lugar de una prepagada, a exámenes
en laboratorios particulares y emplear medicamentos de marca. De todas formas mi
amigo ya me había advertido: "Ellos se ponen furiosos con uno,
con las enfermeras, con la clínica. Que podemos hacer?"
Conociendo el comportamiento de la Medicina Prepagada, no resistí la
tentación de preguntar el porcentaje de pacientes prepagados que era
sometido a la costosa y peligrosa cirugía de corazón abierto. No
me consta la precisión del dato que me fue suministrado: Solo un 1% de
los pacientes se practicaba la cirugía de corazón abierto, aún
a costa del riesgo y efectos adversos, para no tener que pagar un centavo y "obligar"
a su prepagada a pagar y compensar así las mensualidades pagadas durante
muchos años.
Aún en el caso de que las estadísticas fuesen exageradas,
consideremos nuevamente las opciones, poniéndonos en el lugar del enfermo
o de sus familiares cercanos:
|
Opción A: Angioplastia
casi exenta de riesgos y cicatrices, prácticamente indolora, con dos días
de hospitalización, 8 días de incapacidad, pero teniendo el
paciente que desembolsar 4 millones de pesos. Por sus ventajas, costo y
seguridad, éste es el tratamiento indicado.
Opción B:
Cirugía de corazón abierto, con riesgos importantes, mínimo
8 días de Hospitalización y un mes a lo menos de incapacidad,
grandes cicatrices permanentes, severo dolor en el postoperatorio inmediato y
mediato y posibles secuelas por traumatismo quirúrgico, pero sin tener
que desembolsar un centavo. |
Que escogería usted, si fuese usted el paciente, o su cónyuge,
o uno de sus padres, o de sus hijos? Creo que pese a la indignación y
sentimiento de haber sido estafado por su medicina prepagada, usted preferiría
pagar los 4 millones en beneficio de su salud y lo haría así
tuviera endeudarse. Claro que lo haría, a menos que su resentimiento
contra la prepagada superara su deseo de vivir y evitar sufrimiento.
Conclusión: usted opta por pagar por su cuenta.
Un paréntesis: Si el caso fuera con EPS, sería diferente,
pues sólo siguiendo nuestras
instrucciones obtendrá excelente atención. Pero esa
oportunidad no la tendrá en un caso similar al descrito, con
Medicina Prepagada.
Es fácil predecir que más del 90% de afectados preferiría
pagar por su cuenta los cuatro millones. Eso satisface enormemente a la
prepagada, pues así ahorrarían la no despreciable suma de 200
millones de pesos en 100 afiliados que requirieran dicho tratamiento. Y si las
estadísticas que mencionaron son exactas, La compañía
Prepagada ahorrarían la menos despreciable suma de $380 millones.
No estoy acomodando ninguna cifra: Multiplique 100 pacientes por 4
millones,
y eso es lo que costaría el tratamiento indicado. Ahora reste del
resultado anterior los 20 millones del paciente que "obligó"
a la prepagada a pagar. (Si alguno de lo "expertos" responsables de
la corrupción de la salud al interponer intermediarios, está
leyendo esto y aún no me cree, puede emplear la calculadora del
Windows y comprobarlo, que es lo que debió hacer inicialmente antes de
legislar sobre salud, de lo cual no tiene la menor idea. Si cree que miento,
mire el estado de la Salud en Colombia gracias a la Ley 100 y las prepagadas.)
Pero no todo termina ahí: Esa misma compañía invierte
muchos millones de pesos en excelentes torneos deportivos que le sirven de
propaganda para afiliar nuevos incautos con ingresos suficientes para pagar la
mensualidad, lo cual ya les garantiza que preferirán pagar por su cuenta
cuando verdaderamente necesitan tratamientos médicos, así deban
endeudarse.
Lo que las compañías de Medicina
Prepagada reconocen por consulta médica es menos de lo que recibe un buen
peluquero por un corte de cabello.
Y
usted necesita un buen médico para
atender su salud. No un peluquero |
Cuando los afectados se percatan de la realidad y se quejan por la mala
atención que reciben, lo cual sucede cuando requieren un servicio médico
importante como el mencionado arriba, trasladan la responsabilidad al médico
quien es quien debe tolerar los insultos por la incompetencia del sistema de
salud Colombiano.
La gran mayoría de enfermedades sanan naturalmente, con o sin
intervención profesional, y eso lo sabemos los médicos pues
conocemos bien a nuestro mejor aliado: el poder curativo del cuerpo gracias a
su sistema inmunitario y procesos regenerativos asociados. Los médicos
en muchas ocasiones nos limitamos solamente a aliviar los síntomas y a
acelerar el proceso curativo. Pero a medida que aumenta la gravedad del
caso, mayor intervención profesional se requiere. Y la única forma en que usted pueda saber si su organismo
puede sanar sólo o requiere cuidados profesionales, es consultando con un
buen médico y teniendo acceso a las ayudas diagnósticas y
tratamientos apropiados. Y eso jamás lo obtendrá usted de la
medicina prepagada.
Lo saben las compañías de seguros, pues si no fuese así
no obtendrían ganancia alguna. Lo saben los intermediarios de la
salud de la Medicina Prepagada y de la Ley 100, pues si no fuese así, no
podrían engañar a la gente ofreciéndole excelencia en el
cuidado de la salud, cuando lo que pagan por consulta no alcanza ni para un
corte de cabello.
Con esto no quiero decir que las compañías de seguro
incurran en las mismas argucias y engaños de los intermediarios. Por el
contrario, las buenas aseguradoras desean que su salud se conserve pues ese es
su negocio. Ellos apuestan a que usted no se enferma. Y usted apuesta a que si
se enferma. Afortunadamente ellas ganan. Para ello le permiten escoger su médico,
clínica, laboratorios, etc. Por esa misma razón, las aseguradoras
aceptan pagar talleres autorizados para los automóviles finos, pues no
desean arriesgarse a que una pieza barata o usada genere un costoso accidente o
daño.
Confiaría usted su automóvil nuevo e importado a un taller de
mecánica prepagada en que le respondieran, guardando las proporciones,
por una cambio de pastillas, con piezas baratas, hecho de afán y con mecánicos
mal pagados? Y que además no le respondieran por una reparación más
costosa, por ejemplo el cambio de discos derivado precisamente de la mala
instalación de las pastillas baratas? En mi concepto, la salud y
vida de las personas vale más que un automóvil fino.
Por que digo arriba que la Medicina prepagada jamás
le dará a usted excelencia, ética y honestidad en la atención
médica?
Muy sencillo:
Cuanto menos gasten en Usted, más ganan ellos |
Mi trabajo se basa principalmente en el diagnóstico. Me especializo
en Ecografía. A finales de los 80s, contando ya con reconocimiento por la
excelente calidad de mis exámenes, y excusen la falta de modestia, pero
es necesario ser sincero para poder decir la verdad :-) [En Internet, el símbolo
:-) significa una sonrisa ] :-) , ingenuamente trate de prestar servicio a dos
compañías de medicina prepagada.
En una, un empleado me pidió el 15% de mis honorarios para "facilitarme"
mi ingreso pues había muchas solicitudes y el se encargaría de mi
admisión por un "módico" porcentaje, según sus
propias palabras. No acepté y naturalmente tampoco fui aceptado. No me
arrepiento.
En la otra, el caso fue muy simpático por la cara que yo debí
poner y que aún imagino, pues no había pasado mucho tiempo de mi
decepción con la prepagada que exigía comisiones por enviar
pacientes.
Comenté el hecho anterior a un buen amigo que tenía un cargo
importante en una prestigiosa (para ese entonces) compañía de
Medicina Prepagada (actualmente es reconocida por la gran cantidad de tutelas y
juicios en su contra originados cuando sus afiliados se dan cuenta del engaño).
Le comenté lo sucedido para que el supiera lo que podía estar
pasando también en su empresa y pudiera tomar las medidas del caso.
El orgullosamente me dijo que en su compañía eso no sucedía
pues ellos sabían ya hace tiempo de tales "comisiones" y habían
despedido a un empleado deshonesto a causa de ello. Me insistía que su
compañía sí era honesta y que incluso pagaba muy rápidamente
sus cuentas y que yo podría comprobarlo si deseaba pasar mi hoja de vida
y era aceptado. Incluso se ofreció a presentar el mismo mi hoja de vida,
pues como me conocía, podía recomendarme, y su compañía
prefería naturalmente adscribir a profesionales de los cuales tuviera
alguna referencia interna confiable. No me garantizaba que fuese aceptado, pues
eso no dependía de él.
Pese a que mi amigo me advirtió que ellos no pagaban mucho por cada
ecografía pero que si enviaban bastantes pacientes, por sus argumentos
continué creyendo lo que casi todo el mundo ingenuamente cree: "Que
los listados de medicina prepagada a los que tienen acceso los pacientes son
producto en su mayor parte de una cuidadosa selección de personal,
basada en las aptitudes científicas de cada profesional."
Yo ya estaba muy animado pues sabía que no me pedirían comisión
y mi amigo me daba excelentes referencias de su compañía. Procuré
elaborar una hoja de vida lo más completa posible recalcando aquellas
cosas de las cuales me sentía especialmente orgulloso, especialmente el
hecho de que mis ecografías eran reconocidas por su precisión y
calidad. Quería recalcar en eso, pues consideraba y considero que la
mayor ventaja de mi servicio es la sensitividad y la sensibilidad, es decir la
frecuencia con que detectamos patología y la precisión con que lo
hacemos. Como estaba, y estoy muy seguro de eso, insistí en que la mejor
prueba de ello era comparar mis estudios con otros similares, lo cual era muy
sencillo pues como mis pacientes usualmente han pasado por muchos médicos
y laboratorios, podía darme el lujo de fotocopiar exámenes de
otros lugares para compararlos con los míos, en el mismo paciente.
Siempre he sabido que cuando a uno algo le duele, algo tiene y sabía
que no era coincidencia que mis ecografías mostraran patología que
solía concordar con los síntomas de los pacientes y cuyo
seguimiento posterior comprueba mi diagnóstico. Así lo recalqué
en negrilla.
Además, llevaba años practicando la urosonografía o
ecografía de vías urinarias, (que reemplaza y evita los peligros
de la urografía) y estaba seguro de poder reducirles considerablemente
los riesgos y costos de los diagnósticos. Y tenía una ventaja
adicional: Era el único que la practicaba ese examen para ese entonces,
pues la sociedades científicas aún desconocían tal sistema.
Así lo resalté también en negrilla.
Orgullosamente le presenté a mi amigo mi hoja de vida cuidadosamente
mecanografiada en máquina ejecutiva gracias a una amable secretaria que
me ayudó. Me sentía seguro de entrar pues tenía todo a mi
favor. Eso creía yo .
Mi amigo comenzó a leer mi hoja de vida y vi que su expresión
se tornaba seria y preocupada. No entendía pues yo había revisado
todo cuidadosamente y estaba seguro que mi hoja de vida era excelente. De verdad
quería entrar a dicha empresa pues pensaba que sería algo positivo
en mi hoja de vida. No me atreví a preguntar hasta que la leyó
toda.
Finalmente me dijo mas o menos éstas palabras: "Gonzalo
hombre, aquí usted no dura dos meses. Yo le dije que aquí no
pagaban mucho pero si que le enviarían bastantes pacientes, para
compensar la tarifa baja. Así todos ganamos."
"La idea es que usted no examine mucho para que no encuentre tantas
cosas, pues si sus exámenes son tan buenos como dice, nos arruinaríamos
pagando tratamientos. Comprenda que nuestro negocio es que nos paguen, no pagar.
Vuelva a escribir su hoja de vida, quite especialmente lo que resaltó en
negrilla y no se ponga a mirar tanto en sus ecografías, que aquí
le va bien. Mas bien apúrele con eso que la semana entrante hay junta, a
ver si alcanza a entrar en el próximo listado "
"Y si lo aceptan, coma callado que así usted se demora menos
en cada examen, puede atender más pacientes, gana más, nosotros
también y todo el mundo contento. Créame que yo se lo que le digo.
No ve que ese es nuestro negocio?"
Algo alcancé a preguntar respecto a los enfermos. Estaba tan aturdido
que no recuerdo que fue. Pero recuerdo claramente su respuesta: "No
podemos sobrepasar los topes de gastos pues el negocio dejaría de ser
rentable y ambos quedaríamos sin trabajo".
En ese momento entendí dolorosamente como funciona la Medicina
Prepagada y los intermediarios en la salud. Le di las gracias, me despedí
y obviamente no volví a presentar mi hoja de vida (Si lo hubiese hecho,
no podría escribir esto).
Y en Colombia ya existía una
ley prohibiendo los Intermediarios en la salud. Es la Ley 23 de 1981 y
corresponde al Código de Etica Médica. Y se viola a diario
impunemente
Ver
Comparación entre Medicina Prepagada y EPS
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